
La casa estaba vacía
Yo llegaba sudado y la casa sin ocupantes
Sin receptores un orador no tiene caso
No había siquiera narices para mis pestilentes axilas
Por vez primera que parecía un desharrapado, piojento, andrajoso y engreído caminante de mochila en la espalda y chaleco de lana
Sin ojos que vieran la imagen de leyenda, la figura del héroe Ulises
Hambre sobra; cansancio abunda
Y cuando la casa está vacía, el estómago más
Y cuando nadie te mira
Ni te escucha
Ni te huele
¿Qué caso tiene la colonia y el baño?
Prefiero agonizar con hambre a encontrar desocupado este sitio
Prefiero encontrar sin comida la olla a que nadie me reciba aun sin esperarme
Prefiero ver a mi gente muerta
Sepultada
Para no echarlos tanto de menos
Para no esperar ya su tardía llegada
Para no impacientarme
Para seguir en el tedio
Agónico, pero ahora sin hambre
No comeré ya con ellos
Comeré con las moscas y moscas comeré
Volarán en mi cavidad bucal
Jugarán con mi lengua y viajarán por mis vísceras
Se bañarán en mi ácido estómago y se unirán a la comunidad guaniana fecal
Finalmente evacuarán sin despedirse y sin pagar en la aduana
Se van todos
Me quedo solo
Pero ya no tengo hambre
Solo me queda
La sed
La nostálgica sed insaciable
Mortal resaca existencial