Olvido

entre la lluvia y el sol
en tabernas de invierno
en un bar de otoño
en pubs de primavera
en cunetas de verano
Recorrí los barrios de mis padres
Concha y Toro, Yungay, Paris con Londres,
Brasil, Nueva York en ventoleras
Un Santiago nublado de lágrimas
llenaba vasijas y vasos
de greda
de cacho
de vidrio
de plástico
Pisando líneas férreas
por el pasado
es bueno recorrerte a pie
y con los ojos:
los cites de Estación Central
el pavimento de Avenida Matta
las casonas de República
Murallas que susurran
callejuelas atestiguan:
se van consumiendo los adobes
El rastro de mis abuelos
está también en estos tragos
dulces de recuerdos
amargos por la historia
Ya no hay tranvía en Santiago
y los gastos comunes se pagan con memoria
En la foto mi compañero Marcos a quien dedico este poema.